Comandante de las FF.EE., Capitana de la 2ª División
Zanpakutō
Shikai
Suzumebachi
Bankai
Jakuhō Raikōben
"Da la vuelta y sólo una sombra queda" - Tite Kubo
Suì-Fēng (砕蜂, Pinyin en la transcripción del chino mandarín) Llamada Shao-Ling antes de adoptar el nuevo nombre y comenzar su servicio con Yoruichi, es una Shinigami que en la actualidad ocupa a un mismo tiempo el cargo de Capitana de la 2ª División del Gotei 13, el de Comandante Suprema de las Fuerzas Especiales y el de Comandante en Jefe de los Ejecutores, la 1ª División de las Fuerzas Especiales. Su nombre se escribe originalmente con caracteres mandarines, por lo que en las primeras traducciones fue llamada "Suifeng" o "Feng Sui". A día de hoy, existen diversas variantes de su nombre, siendo de lejos la forma "Soi Fong" la más extendida. No obstante, en la traducción inglesa es llamada Soifon, y en la española, Soi-Fong.
Suì-Fēng es una mujer de baja estatura y complexión menuda y fibrosa. Por efecto del "respira" de Barragan Luisenbarn perdió su brazo izquierdo . Con los ojos gris oscuro y pelo corto negro con cierto tono azulado. Lleva el pelo corto, a excepción de dos mechones trenzados a la altura de la espalda, que se encuentran envueltos en tela y con una anilla dorada atada al final de cada uno de ellos. En el pasado, antes de la partida de Yoruichi, Suì-Fēng lucía un peinado a la altura de los hombros que le daba un aspecto más dulce e inseguro. Su apariencia actual es justo la contraria a la de aquel entonces, al proyectar una imagen de mujer fuerte, independiente e implacable.Pero en su corta aparición en la Saga del Agente Perdido se puede apreciar que lleva el cabello un poco mas largo .
Por encima del uniforme de Shinigami que viste, Suì-Fēng luce un haori blanco sin mangas, distintivo de su posición como capitana del Gotei 13. Las únicas estandarizaciones que cuenta en su vestimenta Suì-Fēng consisten en un cinturón Sash de color amarillo anudado por encima del haori, así como unos zapatos chinos tradicionales, muy ligeros y aptos para el empleo de artes marciales. Al contrario que el resto de Shinigamis, lleva su Zanpakutō de forma horizontal en la espalda, un curioso rasgo que sólo comparte con Tier Halibel y los dos actuales miembros de la familia Shiba. Debajo de su traje de Shinigami, Suì-Fēng esconde el propio del Comandante Supremo de las Fuerzas Especiales, que deja brazos, hombros y espalda al descubierto.
Suì-Fēng es extremadamente firme e inflexible tanto en su forma de ser como en sus ideas, debido a las duras condiciones en las que se crió y realizó su aprendizaje. Para ella, la derrota no es una opción posible, y ateniéndose a este precepto dirige con mano de hierro las Fuerzas Especiales. Trabaja duro y tiene muy claras sus ideas de servir con frialdad y eficiencia todas las órdenes que se le asignen. Por lo general, se muestra reservada y poco habladora, pero no arrogante y con aires de superioridad, como sí es su Subcapitán, Marechiyo Ōmaeda. A no ser que se encuentre sometida a enormes presiones emocionales, Suì-Fēng se muestra siempre dueña de sí misma y no se deja alterar por nada. En todos los casos es estricta y severa, pero a un mismo tiempo deja entrever ciertas dosis de ironía y sarcasmo, sobre todo en los comentarios dedicados a Ōmaeda.
Aunque la lealtad de Suì-Fēng hacia la Sociedad de Almas es total, pudiendo llevarla en ocasiones al extremo debido a su duro carácter, apenas se ha relacionado con otros Shinigamis más allá de las meras fórmulas de cortesía. En lo que a sus subordinados respecta, la propia Suì-Fēng ha reconocido que procura en todo momento marcar las distancias con estos (quizás debido a lo que sufrió en el pasado tras ser abandonada por Yoruichi), creyendo que sólo a raíz de saber afrontar la adversidad una persona puede prosperar. Según ella, ser de las Fuerzas Especiales significa poder atacar por la espalda a un enemigo si un aliado se encuentra en dificultades, a no ser que el oponente sea tan fuerte que todo esfuerzo sea en vano, ante lo cual uno deberá mantenerse aparte hasta que el combate haya finalizado.
Si con sus subordinados es dura y exigente, con sus enemigos Suì-Fēng es simplemente implacable. En todos sus combates ha mostrado una mente fría y analítica y estar muy segura de sí misma. Busca no dejar a su oponente ni un solo margen de movimiento y acabar con él lo más rápida y limpiamente posible. Si se ve provocada, no duda en responder con ironía y desdén a su oponente, pero no deja de verlo como un simple obstáculo al que debe derrotar a toda costa, o morir en el intento. La mayor parte de las interacciones que se han visto de Suì-Fēng con otros personajes de la serie se han producido en los omake de corte cómico o en episodios y escenas inéditas del anime. Junto a otras ilustres personalidades, Suì-Fēng forma parte de la Asociación de Mujeres Shinigamis (al contrario que la otra mujer capitana, Retsu Unohana, que no ha aparecido aún en ninguna de las reuniones), y ahí se ha podido ver su lado más cómico, mostrando una obsesión sin parangón con Yoruichi.
Precisamente la dependencia que ha demostrado tener siempre respecto a su antigua mentora parece ser la causa de que Suì-Fēng no tenga una buena impresión ni de Kisuke Urahara ni de los Vizard, a los que seguramente culpa de haber tenido mucho que ver con la súbita partida de Yoruichi de la Sociedad de Almas. Esto se hace patente en la Batalla de Karakura, donde muestra su reticencia no sólo a ser ayudada sino incluso a dirigirle la palabra al Vizard que acude en su auxilio, Hachigen Ushōda, pese a su innegable amabilidad y paciencia. La Capitana de la 2ª División sólo accede a colaborar con él cuando éste le promete que, como pago a ello, encerrará a Urahara durante un mes en una de sus barreras. Pese a ello, es importante destacar que tras sus ademanes fríos y altaneros, Suì-Fēng parece tener en cierta estima a sus aliados: de hecho, al creer que Hachi había sido derrotado, mostró una evidente preocupación por él.
El clan Fēng es una familia de la baja nobleza supeditada a los Shihōin, a los que sirven de tal forma que todos sus miembros pasan a formar parte de las Fuerzas Especiales, un cuerpo de operaciones tradicionalmente dirigido por un Shihōin. Desde pequeña, a Suì-Fēng se le inculcó la idea de servir como si de una diosa se tratase a la por entonces líder de los Shihōin, Yoruichi, y con un gran esfuerzo logró llegar a ser su guardaespaldas y una de sus más directas servidoras. Aunque Suì-Fēng venerase a Yoruichi y la obedeciera ciega y lealmente, ésta última prefería un trato más personal, y siempre trató de que la llamase simplemente Yoruichi o, a lo sumo, Yoruichi-san, sin llegar nunca a conseguirlo (lo máximo que consiguió fue que Suì-Fēng se refiriese a ella como Yoruichi-sama).
Cuando Yoruichi se fue de la Sociedad de Almas, sin dar ninguna explicación ni señal alguna de vida en los siguientes cien años, Suì-Fēng sintió como todo su mundo se derrumbaba, y a partir de ese momento comenzó a desarrollar la personalidad dura y desabrida que tiene en la actualidad, maldiciendo siempre el recuerdo del pasado. Esta herida tardaría mucho tiempo en cicatrizar, hasta el siguiente encuentro entre Yoruichi y ella, en la Saga de la Sociedad de Almas. Aunque en el manga aún no han vuelto a verse, en el anime y en varios omake cómicos originales de Tite Kubo se ha explotado, siempre como el principal recurso cómico de Suì-Fēng, la estrecha relación que la une con su antigua jefa y maestra. En estos materiales se ha jugado mucho con la idea de que Suì-Fēng está enamorada de Yoruichi y la mayor parte del tiempo está pensando en ella y en cómo poder satisfacerla, sobre todo debido a que Yoruichi parece ignorar los verdaderos sentimientos de Suì-Fēng.
Las personalidades de Suì-Fēng y de Ōmaeda no pueden ser más distintas, y estas divergencias se han podido ver en más de una ocasión en los encontronazos que han tenido a lo largo de la serie. Suì-Fēng desprecia en todos los sentidos a su Subcapitán, a quien tacha de vago, glotón, indolente y poco eficaz, aunque éste no deje de quejarse de la dureza de su Capitana hacia él. Durante las luchas en Karakura Town se escenificó de forma más clara el desdén con el que trata Suì-Fēng a Ōmaeda, llegando a decir que no le vendría mal tener dificultades y correr el riesgo de una muerte casi segura para que aprendiese lo dura que es la vida. No obstante, Ōmaeda demostraría una firmeza de carácter nunca pensada en él, llegando a proteger a Suì-Fēng y a obedecerla, por más que le cueste acatar órdenes como cortarle un brazo a su jefa o servir de cebo a un enemigo muy superior a él. Estos gestos no dejan de ser pasados por altos por Suì-Fēng, aunque hasta ahora la actitud que mantiene hacia Ōmaeda no ha cambiado de forma apreciable.
Su nombre de nacimiento fue Shaolin Fēng (蜂 梢綾, Fēng Shaolin), al pertenecer a la Familia Fēng, un clan noble estrechamente ligado a la Familia Shihōin, una de las grandes Casas Nobles de la Sociedad de Almas. Todos los Fēng sirven tradicionalmente a los Shihōin ingresando en las Fuerzas Especiales, bajo pena de expulsión si no lo consiguen. Debido a ello, desde su infancia Shaolin sintió una gran presión que sin embargo fue la fuerza motriz de sus primeros éxitos. Junto con sus cinco hermanos mayores, logró entrar en la división de los Ejecutores, pero no tardaría en ser el único miembro superviviente de la familia: sus dos primeros hermanos murieron durante sus primeras misiones, los dos siguientes en la segunda, y el último en la sexta. En el mismo momento de acceder a las Fuerzas Especiales, Shaolin cambió su nombre, y adoptó el seudónimo con el que fue conocida su bisabuela, Suí Fēng.
Gracias a sus esfuerzos y su constante trabajo, Suí Fēng fue ascendida y acabó por convertirse en la guardaespaldas de la Comandante Suprema de las Fuerzas Especiales, Yoruichi Shihōin, quien la tomó como protegida y la entrenó en las distintas disciplinas de la lucha. Unos 110 años antes de la histSoi Fong en el pasado
oria central, Suí Fēng es una persona extremadamente protectora hacia Yoruichi y su honor, y no duda en mostrar su desconfianza hacia Kisuke Urahara, amigo íntimo de Yoruichi que gracias a sus recomendaciones llega a ser ascendido al puesto de Capitán de la 12ª División. Ya por entonces, en una escena inédita del anime, la propia Yoruichi revela sus intenciones de que Suí Fēng llegue a ocupar en un futuro no muy lejano el puesto de Capitana de una división, lo que indica que sus poderes en aquellos días no eran algo desdeñable.
Nueve años después del ascenso de Urahara, Yoruichi abandona la Sociedad de Almas junto a su amigo, renunciando así a todos sus títulos y cargos. Este hecho marca un antes y un después en la vida de Suí Fēng, quien se siente traicionada por la partida de su mentora y por las turbias circunstancias que rodearon este hecho. A causa de ello, se entrenó con dureza con el único objetivo de sobrepasar a Yoruichi y tomar todos los títulos a los que renunció. Con el tiempo, acabaría sucediéndola como Comandante Suprema de las Fuerzas Especiales (algo inusitado hasta la fecha, ya que este cargo es hereditario del clan Shihōin) y como Capitana de la 2ª División del Gotei 13.
Junto a los otros capitanes del Gotei 13, Soi Fong acude a la reunión de urgencia convocada de forma inmediatamente anterior a la entrada de los Ryoka en el Seireitei, con el fin de pedir explicaciones a Gin Ichimaru por haberlos dejado escapar en su primer intento de acceder al lugar. Suí Fēng apenas sí interviene, y no vuelve a aparecer hasta el mismo día de la ejecución de Rukia Kuchiki, dirigiéndose junto a Ōmaeda al Sōkyoku y criticando allí la falta de tantos Capitanes y Subcapitanes de división. Junto con los demás presentes, contempla con inusitada sorpresa el rescate de Rukia llevado a cabo por Ichigo Kurosaki y con la inesperada ayuda de los Suí Fēng llora preguntandole a Yoruichi por que no la llevo con ella
Furiosa al ver cómo Rukia está siendo puesta a salvo, Suí Fēng ordena a los Subcapitanes presentes, incluyendo al propio Ōmaeda, que persigan al fugitivo. Sin embargo, Ichigo logra derrotarlos en un abrir y cerrar de ojos antes de entrar él mismo en combate con Byakuya Kuchiki. Mientras, Suí Fēng se dispone a acabar con Kiyone Kotetsu, acusándola de traición, hasta que se ve súbitamente interrumpida por la llegada de un nuevo combatiente, que no es otro que la propia Yoruichi. Ambas luchan en el bosque que se encuentra bajo de la colina del Sōkyoku, y desde el principio se ve que la increíble velocidad y las habilidades en la lucha cuerpo a cuerpo de Yoruichi han llegado a ser igualadas por las de Suí Fēng con el paso del tiempo.
Decidida a inclinar la balanza a su favor y demostrar que ha llegado a ser más fuerte que su antigua mentora, Suí Fēng muestra su shikai y comienza a ponerle las cosas más difíciles a Yoruichi, aunque ésta es capaz de evitar la muerte instantánea que proporciona la Zanpakutō de Suí Fēng si la golpea dos veces en el mismo lugar. Seguidamente, Suí Fēng opta por mostrar una nueva técnica que no había llegado a perfeccionar hasta el mismo día anterior, el Shunkō. Para su sorpresa, Yoruichi revela haber desarrollado esa misma habilidad mucho tiempo antes, y aunque ninguna de las dos la llega a controlar completamente, la antigua líder de las Fuerzas Especiales es a todas luces superior a la actual. En el último embate, cuando Suí Fēng evoca el pasado y ataca con renovada furia, Yoruichi detiene en el último momento un golpe destinada a acabar con la vida de su ex alumna, lo que acaba por derrumbar a Suí Fēng y sellar su reconciliación. Entre lágrimas, Soi Fong vuelve a referirse a Yoruichi como en el pasado (llamándola Yoruichi-sama), y le pregunta por qué la abandonó y no permitió que la acompañase en el exilio.
Una vez arregladas sus diferencias, Yoruichi y Suí Fēng son las primeras en llegar al Sōkyoku al desvelarse la traición de Sōsuke Aizen y otros dos capitanes. Ambas mujeres son capaces de capturar momentáneamente a Aizen, hasta la aparición de una gran cantidad de Gillian y el uso de sus habilidades de Negación, que permiten llevar sanos y salvos a los traidores al Hueco Mundo.
Suí Fēng será uno de los primeros Shinigamis en acudir a Karakura Town, al ayudar a Yoruichi a recolectar datos sobre la nueva amenaza de los Bount y llegando a tener juntas el primer contacto con uno de los Soi Fong apunto de atacar a Mabashi
miembros de esta raza. Posteriormente, Suí Fēng parte con Yoruichi a la Sociedad de Almas, para continuar la búsqueda de información, y no vuelve a aparecer hasta que los Bount supervivientes logran llegar al Seireitei y siembran el caos en el lugar. Mabashi usa los poderes de su Doll para poseer a todos los Shinigamis con los que se encuentra, llegando a mermar de forma considerable los efectivos de las Fuerzas Especiales. Suí Fēng llega a ser envenenada por el veneno de los bitto, y progresivamente se va debilitando, siendo aparentemente incapaz de hacer frente a Mabashi. No obstante, aprovechando un descuido de su enemigo, Suí Fēng logra darle el golpe definitivo y revela que el veneno de su shikai es un antídoto para cualquier otra sustancia tóxica.
Suí Fēng y Ōmaeda marchan con el resto de los capitanes que no se encuentran en el Hueco Mundo a enfrentarse a las fuerzas de Aizen en el mundo de los vivos, en una copia de Karakura Town que Kisuke Urahara ha preparado para albergar la inminente confrontación. Una vez que quedan asegurados tres de los cuatro pilares que mantienen la Karakura real en la Sociedad de Almas, Suí Fēng comienza a luchar con Ggio Vega, uno de los restantes miembros de la Fracción de Baraggan Luisenbarn. Desde un principio Suí Fēng se muestra muy segura de sí misma, pillándole por sorpresa que su adversario logre zafarse de sus ataduras y que llegue a ponerle en apuros, al inmovilizarla y disponerse a atacarla con todas sus fuerzas. Ōmaeda llega incluso a interponerse entre ambos, corriendo peligro su propia vida al hacerlo, mas Suí Fēng se libera con facilidad y ayuda a su Subcapitán, regañándole por haberla ayudado, afirmando que sólo estaba probando las habilidades de una resurrección. La veracidad de esta frase queda patente inmediatamente después, ya que con sorprendente rapidez, Suí Fēng mata a Ggio al perforarle con su shikai dos veces en el pulmón derecho.
Tras acabar con Ggio Vega, Suí Fēng y Ōmaeda se encaran con Baraggan, quien es la Segunda Espada del ejército de Aizen. Las dificultades que tienen ambos en combatir ante tan formidable adversario son muchas, ya que pese a luchar con todas sus fuerzas no son siquiera capaces de hacer que cambie de posición. Decepcionado al ver que los Shinigamis no dan más de sí, Baraggan opta por empuñar su enorme Zanpakutō. Con sus poderes, Baraggan es capaz de envejecer y deteriorar todo lo que toca, y con tan sólo tocar el hombro de Suí Fēng logra que sus huesos se rompan. Tras ello, Baraggan libera su Zanpakutō, y Suí Fēng comprueba en sus propias carnes el terrible poder de su enemigo, capaz de deteriorar lo que se encuentra a su alrededor. Con su habilidad de Respira, el brazo izquierdo de Suí Fēng queda iSoi Fong usando su Bankai contra Baraggan
nfectado y se pudre con sorprendente rapidez, obligando la Capitana de la 2ª División a Ōmaeda que le ampute la extremidad.
Visiblemente fatigada y comprendiendo que Baraggan es demasiado fuerte como para luchar con él según los métodos convencionales, Suí Fēng emplaza a Ōmaeda a hacer de cebo mientras ella prepara su bankai. Ōmaeda tiene dificultades para hacer frente incluso a un Respira de Baraggan premeditadamente lento, pero permite que Suí Fēng tenga el tiempo suficiente para anudar un edificio entero con unos vendajes de ginjōtan (una tela muy pesada, empleada como armadura) y activar su bankai. Ante la curiosidad de Baraggan, Suí Fēng dice que su bankai ofende su orgullo como líder de las Fuerzas Especiales por ser demasiado voluminoso, pesado y llamativo para realizar un asesinato silencioso. Inmediatamente, la Shinigami dispara a su objetivo, el bankai es un misil dorado provoca una explosión gigantesca y una densa humareda, que es dispersada al llegar al campo de batalla Wonderweiss Margera, mostrando que Baraggan no ha sufrido ningún daño apreciable.
La situación hubiera llegado a ser crítica para Suí Fēng de no ser por la providencial aparición de los Vizard, quienes han decidido unir sus fuerzas con los Shinigamis del Gotei 13 para acabar con Aizen. Hachigen Ushōda, conociendo ya los poderes de Baraggan, se une al enfrentamiento y saluda a Suí Fēng, quien se niega a hablar con él, afirmando que no le conoce de nada, pese a ser una obvia mentira. La habilidad de creación de barreras de Hachi no es suficiente para hacer retroceder a Baraggan, quien es capaz de envejecer incluso el Kidō, por lo que finalmente el Vizard y la Shinigami acaban uniendo sus fuerzas, una vez que el primero promete a la segunda encerrar al día siguiente a Urahara durante un mes entero. Hachi procede a rodear al Espada con una serie de potentes barreras, tras lo cual Suí Fēng dispara dentro de ellas un nuevo misil de su bankai, con la firme convicción de que en esta ocasión Baraggan no podrá anular todo el daño recibido, al tener tan poco espacio y tiempo deEl misil del bankai explota dentro de la Barrera de Kido
maniobra. Las predicciones de Hachi resultan ciertas, y la Segunda Espada se resiente del tremendo impacto del bankai de Suí Fēng, aunque no llega a morir hasta que el Vizard, por medio de sus barreras, es capaz de insertarle su propio brazo que se está degradando por acción del Respira, irónicamente acabando con Baraggan por medio de su propia técnica de envejecimiento. Por aquel entonces, Suí Fēng se encuentra totalmente exhausta tras la cantidad de poder espiritual que ha empleado, ya que según ella misma reconoce se ha forzado demasiado al realizar dos veces en un sólo día un ataque que teóricamente sólo debería emplear una vez cada tres días.
Aunque está físicamente agotada después de su combate con Baraggan, Suí Fēng se dispone a combatir contra el propio Sōsuke Aizen, junto a otros muchos Shinigamis y Vizard, con el fin de proteger a Ichigo Kurosaki, evitar que éste contemple el shikai de su enemigo y permitirle aprovechar cualquier descuido de Aizen para abatirle.
Antes de comenzar la lucha, Suí Fēng le advierte a Ichigo de que cualquier apertura en las defensas de Aizen sólo durará un instante y que perderá la oportunidad de acertarle si no se encuentra preparado. Igualmente, le dice que el único propósito de esta guerra es sobrevivir, y que la idea de proteger el mundo o ayudar a los demás no son más que excusas morales que suenan bien. La Capitana de la 2ª División se enfrenta cara a cara con Aizen, quien critica una actitud tan impropia de la líder de las Soi Fong es cortada por Aizen, junto con Hitsugaya, Shunsui, y Shinji
Fuerzas Especiales. Suí Fēng se niega a tomar en consideración las palabras de un traidor y mediante su increíble velocidad, crea un gran número de clones con los que ataca de forma simultánea a su oponente. Antes de que Aizen pueda reaccionar, Suí Fēng le golpea dos veces en el mismo lugar con su shikai. Aizen alaba una técnica como aquélla, mas le da una enorme sorpresa a Suí Fēng al decirle ominosamente que los combates de Shinigamis son combates de poder espiritual, y que con el suyo puede cancelar una habilidad tan letal como es el Nigeki Kessatsu. Aun así, los esfuerzos de Suí Fēng combinados con los de Shunsui Kyōraku, Shinji Hirako y Tōshirō Hitsugaya parecen dar sus frutos, al ser ASoi Fong después de ser herida por Aizen
izen atravesado por la espalda por la Zanpakutō del joven Capitán de la 10ª División. Desgraciadamente, todo resulta ser una ilusión proyectada por el propio Aizen, que había hecho que Hitsugaya atravesase en realidad a su amiga Momo Hinamori. Sorprendidos ante el brusco cambio de la situación, ninguno de los cuatro luchadores tiene tiempo suficiente para reaccionar y acaban siendo abatidos por Aizen de un solo golpe.
Suì-Fēng está presente para una reunión convocada por el comandante Yamamoto sobre las recientes desapariciones en el Dangai. La capitana escucha el informe de Mayuri Kurotsuchi sobre un intervalo de tiempo en el Dangai y su petición de llevar a cabo un estudio para identificar la causa de este incidente. Sui-Feng después acompaña a otros miembros del Gotei 13 al mundo de los humanos y está presente durante una reunión en la habitación de Ichigo en la Clínica Kurosaki.
Yoruichi libera a Suì-Fēng del sello de Kageroza Inaba Y llega a la guarida de Inaba al mismo tiempo que los capitanes del Gotei 13 y Yoruichi, deteniendo a Kageroza de atacar a un herido Toshiro con un cuchillo. Suì-Fēng y los capitanes atacan a Inaba y a su ejército invasor de reigais. Durante la pelea, Yoruichi y Suì-Fēng usan Shunko, pero son bloqueadas por los portales de Kageroza. Kenpachi les dice que Inaba puede copiar todo lo que hacen con la habilidad especial de su zanpakuto, Yoruichi y Suì-Fēng usan Hankisosai para contrarrestar esto y crear una apertura para que Kenpachi y Hitsugaya ataquen con éxito a Kageroza. Sin embargo, el cuerpo de Kageroza se disipa y reaparece para atacar inmediatamente, hiriendo a todos cuatro.
Suì-Fēng derrotada por el reigai de Kenpachi
Cuando Mayuri lucha y habla con Kageroza, Suì-Fēng escucha su conversación con los demás capitanes. Cuando Mayuri atormenta a Kageroza, Suì-Fēng exige que se deprisa y acabe de una vez por todas con él. Kageroza libera todo el poder de los reigai y aparecen más de ellos en escena. Las fuerzas del Gotei 13 luchan contra los reigais, mientras ella lucha contra el reigai de Byakuya Kuchiki, Suì-Fēng es derrotada por el reigai de Kenpachi Zaraki.
Ella después es sanada en la casa de Kukaku Shiba junto a los otros capitanes y luego aparece junto con ellos para a ayudar a Ichigo y Urahara contra sus perseguidores Reigai.
Suì-Fēng rápidamente hace equipo con Yoruichi para combatir al Reigai-Unohana, sin embargo, incluso con sus ataques combinados, el Reigai es capaz de bloquear sus ataques sin esfuerzo con una barrera. Suponiendo así que el Reigai ha mejorado aún más desde su última batalla. Pronto, los capitanes se encuentran acorralados por el poder incrementado de los Riegai, Byakuya sin embargo se da cuenta de una diferencia clave en su método de combate, ellos se rehúsan a combatir por el temor de ser superados en número y por esta razón no atacan primero, Suì-Fēng se burla de ellos por sus cobardes tácticas de batalla.
Después, Yushima Ouko se dispone a destruir la Sociedad de Almas con su técnica Renzan Hajokuri. Antes de que los miembros del Gotei 13 pudieran actuar, los Reigai dan un paso al frente, diciendo que ellos detendrían el plan caótico de su creador ya que su meta principal ha sido siempre la de proteger la Sociedad de Almas a su manera. Luego los Reigai destruyen la técnica de Yushima a costa de sus propias vidas.
La primera aparicion de Sui-Fēng en esta saga se produce cuando Ichigo interrumpe en la Sociedad de Almas para llevarse el cuerpo de Ginjo. Sui-Fēng aparece para replicarle que no todos los capitanes han acudido a su llegada, y que los ausentes son Mayuri y Ukitake. Cuando Ichigo habla con Yamamoto, interrumpe nuevamente para exponer todas las razones negativas por las cuales Kurosaki no debería llevarse el cadáver.
Ginjōtan (銀条反, Banda de Plata Invertida): Una faja de acero usada debajo de la armadura, esta contribuye un peso elevadísimo haciendo más difícil para el usuario moverse con rapidez y ligereza. El tremendo retroceso producido por usar su Bankai (Jakuhō Raikōben) requiere que Sui-Feng este anclada a un objeto estacionario cercano a través de este material similar a una tela con en el objetivo de no salir disparada a una enorme velocidad.
Tratándose de una Capitana del Gotei 13, Soi Fong es uno de los Shinigamis más poderosos de la Sociedad de Almas, con unas capacidades de lucha marcadamente superiores a las del resto de habitantes de la Sociedad de Almas. Datos de batalla de Soi Fong: Arriba-Ataque / Arriba drcha.-Defensa / Abajo drcha.-Velocidad / Abajo-Kido / Abajo izda.-Inteligencia / Arriba izda.-Fuerza física
Al tratarse de la Comandante Suprema de las Fuerzas Especiales y la Comandante en Jefe del escuadrón de los Ejecutores, Soi Fong es una auténtica experta en ocultar su presencia y en asesinar con el más absoluto de los silencios, antes de que su objetivo sea capaz siquiera de darse cuenta de lo que ha ocurrido. Las condiciones de trabajo de las Fuerzas Especiales también han sido las causantes de que su líder sea una persona observadora y astuta, capaz de adaptarse a cualquier situación y tomando decisiones sobre la marcha con gran frialdad. Una de sus tácticas preferidas parece basarse en sumir a sus enemigos en una falsa sensación de seguridad, que les permita subestimar sus habilidades y poder atacarles por sorpresa, sumiéndoles en una rápida derrota.
Como antigua discípula de Yoruichi, Soi Fong ha adquirido un estilo de lucha muy similar al suyo, basado en una eficaz combinación del combate cuerpo a cuerpo y movimientos a altísimas velocidades. Al parecer, el Hakuda, o lucha cuerpo a cuerpo, es una disciplina obligada en las Fuerzas Especiales, y las habilidades de Soi Fong en este campo son tales que la convierten en una de las mejores en este aspecto, rivalizando con la propia Yoruichi. Su dominio del Shunpo también es tan extenso que puede seguirle el ritmo sin perder el resuello a Yoruichi, quien antiguamente llegó a ganarse el sobrenombre de "Diosa de la Velocidad". Durante su combate, incluso Yoruichi se daría cuenta de lo mucho que había progresado Soi Fong y no dejaría de reconocer sus progresos, que la convierten a día de hoy en uno de los luchadores Soi Fong crea clones suyos al moverse a gran velocidad
más veloces de la Sociedad de Almas y, junto a Byakuya Kuchiki, quien parece servirse más del Shunpo a la hora de combatir. El nivel de velocidad que Soi Fong ha alcanzado es tal que ha sido hasta el momento la única Shinigami capaz de llegar a formar clones en sus rápidos movimientos, de forma similar al Gemelos Sonido de Zommari Leroux pero en un mayor número (en torno a unos 15, aunque fueron 22 en el anime) aunque menor duración.
Otra extensa rama de técnicas de lucha Shinigami en la que Soi Fong está muy versada es en el uso del Kidō, aunque lo use bastante menos que su letal combinación de Shunpo y combate cuerpo a cuerpo. Su nivel es tal que ha llegadado a ser capaz de mezclar Kidō con Hakuda y desarrollar una técnica muy especial, llamada:
Shunkō (瞬閧, Grito Instantáneo). Se basa en concentrar inmensas cantidades de energía Kidō Shunko de Suì-Feng
comprimida en torno a los hombros y la espalda del usuario, razón por la cual el uniforme del Comandante Supremo de las Fuerzas Especiales deja descubiertas estas zonas. Yoruichi conoce desde hace mucho tiempo el Shunkō, pero ella misma ha reconocido no controlarlo por completo. Aun así, activándolo es capaz de dirigir a su antojo poderosas corrientes de energía en forma de relámpagos y utilizarlas en la lucha con un tremendo poder destructivo. Soi Fong apenas sí ha llegado a conocer el Shunkō, y aún no se ha visto cómo lo utiliza, aunque en su nivel actual se ha podido ver que es capaz de crear pequeños tornados en torno suyo.
atana, al ser más pequeño y con una hoja algo más estrecha que la de la mayoría de las Zanpakutō de los Shinigamis. Su guardia tiene una forma similar al caparazón de un insecto, y su mango es de color amarillo. A la hora de la batalla, Soi Fong no suele emplear su Zanpakutō, y cuando lo hace no tarda en liberar su shikai, mas hemos podido ver que tiene un curioso estilo de lucha, al sostener su arma de forma horizontal e inversa, como si empuñase una daga corta o un puñal. No sólo ataca a partir de esta posición, describiendo amplios arcos, sino que así también suele bloquear los golpes.
Suzumebachi
Shikai: La frase de activación de Suzumebachi es aguijonea a todos los enemigos hasta la muerte (尽敵螫殺, jinteki shakusetsu), y Soi Fong la pronuncia a la vez que mantiene su arma con la mano derecha y ésta empieza a emitir un suave zumbido. En su primera liberación, Suzumebachi adquiere la forma de un pequeño aguijón dorado que cubre el dedo corazón de Soi Fong, así como un brazalete del mismo color que se ajusta a la muñeca de su usuaria, y se une al aguijón con una delgada cadena. Decorado con motivos horizontales dorados y negros, el shikai se ajusta perfectamente al nombre de la Zanpakutō.
En su shikai, Suzumebachi es idónea para el estilo de lucha especializado en las distancias cortas de Soi Fong, mostrando además unos poderes que convierten a la Capitana de la 2ª División en una peligrosa enemiga.
Nigeki Kessatsu ( 弐撃決殺, Muerte en Dos Pasos). Al perforar Suzumbeachi a un enemigo no suele dejar una herida muy profunda, pero marca la zona de ataque con un sello negro con forma de mariposa denominado Hōmonka (蜂紋華, Emblema de la Abeja). Si Suzumebachi vuelve a Nigeki Kessatsu usado contra Ggio Vega
impactar en el mismo lugar marcado por el centro del Hōmonka, el adversario morirá inevitablemente. Aunque antiguamente la duración de los Hōmonka no solía superar la hora y media, en la actualidad sólo podrán ser retirados por expreso deseo de Soi Fong. Además, esta terrible habilidad no sólo se produce al golpear al enemigo en el mismo punto dos veces, sino que es efectiva en toda la superficie corporal que haya entrado en contacto con Suzumebachi, por profunda que haya podido ser la herida. Sin embargo, a pesar de la terrible habilidad del Shikai, si el enemigo atacado supera con creces el Reiatsu de Soi Fong, la técnica no tendría efecto alguno.
Durante su lucha con Mabashi, en una temporada exclusiva del anime, Soi Fong explica que la habilidad de la Muerte en Dos Pasos se debe a un veneno que excreta Suzumebachi. Esta sustancia tiene además las virtudes de ser un eficaz antídoto que hace a Soi Fong invulnerable a cualquier otro veneno, con tan sólo aplicar sobre su propia piel el ataque de su Zanpakutō.
Bankai:Jakuhō Raikōben (雀蜂雷公鞭, Látigo Avispa del Trueno). Su aspecto es el de una armadura protectora que cubre todo el brazo derecho de Soi Fong y se extiende por encima de su hombro hasta formar una especie de escudo que protege el lado derecho del rostro de la capitana cuando ésta se dispone a atacar con él. Sobre la placa protectora del brazo se aloja un arma de enormes dimensiones, que llega a doblar la altura de Soi Fong, y tiene la forma de un misil. Según las propias palabras de su usuaria, Jakuhō Raikōben ofende su orgullo como miembro de las Fuerzas Especiales al ser un artefacto demasiado grande para poder esconderse, demasiado pesado para moverse con rapidez y con un ataque demasiado llamativo como para poder ser considerado un asesinato.
Al contrario que el Shikai, el Bankai de Soi Fong le permite atacar a distancia, al poder lanzar el misil en un inmenso despliegue de poder espiritual. Una vez disparado, del misil surgen algunas placas que deben de tener la misma función que las plumas de una flecha (evitar que se desvié del objetivo al cual se apunta), e impacta contra su objetivo formando una enorme explosión, que genera una ráfaga de energía tan potente que es capaz de lanzar a varios metros de distancia a todos los que se encuentran en las proximidades, y de romper la tela de acero con la que Soi Fong se ha ataSoi Fong disparando su bankai
do para poder soportar la fuerza de retroceso de su bankai. Hachi hizo notar que el ataque tenía una tremendo poder destructivo, capaz de dañar no sólo a Baraggan sino también a las poderosas barreras Shiji no Saimon. El disparo de Jakuhō Raikōben parece requerir un gran esfuerzo a la Capitana de la 2ª División, llegando a perder ésta el aliento una vez que ha efectuado su ataque. Según sus propias palabras, sólo podía utilizar a Jakuhō Raikōben una vez cada tres días, razón por la cual acabó tan debilitada al haberse forzado a emplearlo hasta dos veces en el mismo día.
Suì-Fēng ha sido siempre uno de los Capitanes más populares, como han revelado las encuestas de popularidad realizadas hasta la fecha. Cuando aún no había llegado a intervenir en la serie, llegó a posicionarse en 44º lugar, para seguidamente ascender a los puestos 16º y 25º, en las encuestas tercera y cuarta. En ésta última, incluso llegó a sobrepasar a Yoruichi.
Suì-Fēng comparte con su ex-maestra Yoruichi Shihoin un single en el álbum "Bleach Concept Covers" en el cual interpretan "Houkiboshi" original de Younha, el cual representa el #3 ending de la serie.
Es uno de los personajes que ha aparecido en un mayor número de videojuegos dedicados a Bleach. En Bleach: Heat the Soul 3 incluso llega a tomar parte, junto a Ichigo, Ishida, Renji, Byakuya e Hitsugaya, en una misión secreta que sólo se puede realizar una vez se ha superado el modo Historia.
Suì-Fēng también llega a aparecer en las tres películas de Bleach, teniendo un papel secundario pero siempre llegando a luchar en ellas. Precisamente en la primera de ellas, Bleach: Memories of Nobody, es donde se muestra por primera vez la efectividad de Suzumebachi.
El personaje de Suì-Fēng guarda un notable parecido físico con el de la doctora Nazna Gemeni, de la anterior serie de Tite Kubo, Zombie Powder. Éste mismo ha reconocido homenajear algunos de los diseños de los personajes de su primer manga mostrándolos, con algunos cambios, también en Bleach.
Adora el pescado, pero no le gusta mucho la carne. En sus ratos libres, suele recordar los tiempos pasados, cuando ella y Yoruichi entrenaban juntas.
Ella junto con Ran Tao y Choe Neng Poww son los únicos personajes de la serie con un nombre de origen mandarín.
En una ocasión utilizó su bankai para conseguir una tarjeta de año nuevo con un motivo de Yoruichi.
Es la primera mujer en la serie en mostrar su Bankai.
La relación entre Suì-Fēng y Yoruichi ha sido arduamente explotada a lo largo de distintos omake, tanto en el anime como en el manga, y se ha convertido en uno de los principales recursos cómicos de la serie. Algunos de los hechos que se han visto en estos materiales han sido:
En el día de San Valentín, Suì-Fēng pretende regalar entre sonrojos una caja de bombones a Yoruichi, pero ésta la ignora y se convierte en gato. Soi Fong en un omake
Suì-Fēng ha aparecido en numerosas ocasiones con un gato negro de peluche en su regazo, e incluso Matsumoto llegó a regalarle uno a su vuelta del mundo de los vivos.
A la hora de proponer el diseño de un nuevo teléfono móvil para los Shinigamis, Suì-Fēng propone uno en el que se mezclan los motivos de un gato negro (Yoruichi) con los de una abeja o avispa (ella misma) que además incorpore una línea privada con Yoruichi.
Cuando encargan a cada división realizar una comida especial para una feria en el Seireitei, Suì-Fēng sólo piensa en consultar a Yoruichi al respecto, algo que no deja de molestar a Ōmaeda.
Con motivo del primer ataque de los Arrancar al mundo de los vivos, las Fuerzas Especiales elaboran por orden de Suì-Fēng un informe fotográfico, que luego resulta ser un recopilatorio de fotos de Yoruichi combatiendo con Yammy Riyalgo y comiendo en ropa interior.
Tratando de recaudar fondos para la Asociación de Mujeres Shinigamis, Soi Fong se propone tomar fotos de Yoruichi desnuda, pero acaba por ser descubierta.
En un episodio especial de Año Nuevo, en la Sociedad de las Almas, los shinigamis preparan un Soi-Fong volando una cometa de Yoruichi
concurso de cometas, la cometa de la Segunda División es una con forma de gato negro, con Soi-Fong volandola.
Es uno de los pocos personajes en el que su Bankai tiene un nombre muy distinto al de su Shikai, el otro conocido es Gin Ichimaru.
Es, junto a todos los tenientes, capitanes, Shinji Hirako, Kisuke Urahara, Yoruichi Shihoin, Isshin Kurosaki y Hanataro Yamada, uno de los Shinigamis que aportaron su reiatsu para devolverle sus poderes de Shinigami a Ichigo Kurosaki.
Suì-Fēng pierde el brazo izquierdo en la pelea con barragan, pero al volver a la Sociedad de Almas, la 4ª división logró reestablecerle de nuevo el brazo.
Es la única de todos los capitanes que se enfrentan a los Espada que está en una clarisima desventaja y sin posibilidad alguna de derrotar su adversario por sí misma (Baraggan). Esto es evitado únicamente porque otro personaje (Hachigen) se une a la batalla y acaba con el adversario por sus propios medios, ya que el ultimo esfuerzo de la capitana sólo logra herirle, pero sin efectos mayores a daños superficiales.
(A Marechiyo Omaeada): "Es inútil, no me interesa si está bien o no, lo que hago es cumplir con mi deber de Capitán del Gotei 13, matar al enemigo. Eso es todo."
(A Marechiyo Omaeada): "No te olvides, si te interpones en mi camino serás mi enemigo."
(Llorando mientras habla con Shihouin Yoruichi): "¡¿Por qué no... Me llevaste contigo?!."